¿Escribir es una afición?

¿Por qué algunas personas creen que escribir es una afición? Creo que la respuesta es muy sencilla: porque para muchos que escriben es así. ¿Qué tiene esto de malo? Yo considero que nada, pero implica que no todo el mundo merece que le paguen por escribir o debería recibir dinero por escribir. Si un señor se empeña en pintar, ¿es pintor? ¿No valoraremos si su obra es buena o no lo es antes de colgarla en nuestro comedor, por supuesto, después de habérsela comprado? Y una cosa es que dedique mucho tiempo a ello y disfrute como un enano, y otra es que quiera ganarse la vida. Desgraciado será aquel que se empeñe en ganarse la vida escribiendo porque es un aficionado con aspiraciones cuando hay otros caminos mucho más sencillos en esta vida. Sin ir más lejos, pintar. Siempre he pensado que cualquiera que se dedique a pintar puede obtener resultados mucho más satisfactorios que escribiendo y, de la misma forma, sentirse realizado.

Parece que todo el que escribe es escritor y, además, con derecho a salario. Yo mismo (que sigo dudando de si soy escritor o todavía un simple aficionado), me atrevo a decir que abramos los ojos de una vez al hecho de que no todo el mundo que escribe merece cobrar por lo que haceSi las editoriales editaran todo lo que cae en sus manos y creyeran que el público lo va a comprar, habrían desaparecido hace años ahogados bajo su propia montaña de caca literaria.

Entre todas esas obras que pululan por internet, entre todos esos que escribimos, habrá muchos que lo hagan por afición, otros que lo hagan por enriquecimiento espiritual, otros que lo hagan porque creen que es fácil y otros que lo hagan porque no saben hacer otra cosa. ¿Tenemos la obligación de pagarles a todos? No. Ni tan siquiera a los que sean escritores porque hayan publicado, ya que depende de si lo que han hecho es bueno o no. Obras que, a lo mejor, se lanzan por capricho adolescente, se entremezclan con obras que son serias y que buscan abrirse camino. Si ya es difícil ver los árboles en el bosque, más lo es ver la flor entre tanta mala yerba.

El control de las descargas quizá permitiría una limpieza de todo esto o, por lo menos, que destacara un poco más el trabajo de calidad que busca el público. Por otra parte, no considero tampoco que el libro electrónico y el florecimiento de tantos auto-proclamados escritores sea malo: tenemos una fórmula sencilla de proyectar nuestro trabajo, que otros lo valoren y mejoremos. Esto tendría que ser el poso de futuros grandes escritores de éxito. O, por lo menos, eso es lo que espero.

Tenemos que saber diferenciar entre quien escribe por el mero placer de hacerlo (completamente lícito y loable) y quienes están buscando convertirse en profesionales, con todas las dificultades y sacrificios que esto conlleva. Si aceptamos que no todo el mundo que canta en la ducha es cantante y menos que alguien tenga que pagarle por ello, ¿por qué lo tenemos que aceptar de quien escribe? Diferenciemos la afición de la profesión y ganaremos todos. Unos se quitarán un peso de encima y otros, a lo mejor, lo tendrán un poquito menos difícil.

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8 comentarios en “¿Escribir es una afición?

  1. Desde que las editoriales no tienen el control absoluto de lo que pasa en el sector todo el que escribe puede “ganar” dinero sin que nadie le diga que su obra es una basura. Bueno, no exactamente, sino más bien: aunque haya muchos que digan que su obra es una basura. Es evidente que si tu obra es una basura poco dinero vas a ganar, por mucho que la anuncies a bombo y platillo por todas las redes sociales del mundo.
    Si te soy sincero, no me preocupa el hecho de que el mercado esté más que sobresaturado y que sea prácticamente imposible asomar la cabeza por mucho que uno esté convencido de que es el sucesor de Stephen King o de Cortázar.
    No me preocupa no porque no sea preocupante (que lo es), sino porque yo no puedo hacer nada para remediarlo. Bueno, sí que puedo, puedo procurar hacer mi trabajo (porque yo sí considero que escribir es, además de una afición, mi trabajo) lo mejor posible, confiando en que si verdaderamente es así, y si hay un puñado de lectores que lo creen, llegará el momento en que mis opciones de destacar entre el océano de libros de calidad indeterminada aumentarán.
    La realidad es la que es, y va a seguir cambiando, no sé si para mejor o para peor, pero sí que lo mejor que podemos hacer es adaptarnos para tener la ocasión de encontrar los mecanismos con los que aprovechar las oportunidades que se presenten.
    Interesante reflexión, como siempre.
    ¡Un abrazo!

    1. En realidad creo que, como digo en el mismo texto, esta revolución debería ser el poso de nuevos y buenos escritores futuros. Espero que lo sea, sinceramente. La libertad que concede internet es magnífica y hay que aprovecharla al máximo, como bien dices; la calidad se impondrá tarde o temprano. Te confieso que este texto lo escribí hace bastante y parece que lo tenía programado sin darme cuenta… 😛 Debí escribirlo en algún momento de frustración. Pero sigo pensando casi de la misma manera que cuando lo redacté. Yo espero que, como dices, el sector esté cambiando para mejor porque los que vamos a perder seremos los lectores. Ya me horroriza ver lo que se publica a veces como para pensar que pueda existir una dimensión peor que esta en la que vivimos… ¡Un abrazo! (Tu carta la tengo calentita: 2300 palabras y subiendo. Te lo dije… 😉 )

  2. Hombre yo te digo que para mi escribir es algo tan natural como respirar, en cambio dibujar requiere de un proceso autoinducido que poco a poco voy asimilando más como propio, pero no creo que esa comparación que haces se ciña a la realidad. Dependera de si quieres hacer un monigote o algo más alla, aunque supongo que depende de las habilidades de cada uno.
    Dicho esto, si la única diferencia entre profesional y aficionado es cobrar o no cobrar prefiero que le pagues al aficionado que al menos le presupondre una escritura desde el corazón. La calidad literaria no se mide por las ventas: 50 sobras de grey, Dan Brown,…(no he leído nada de esto pero crítica y ventas están ahí), a un aficionado bien amueblado se le debe ofrecer cobrar, por supuesto, igual es aficionado por no saber encontrar otro camino pero no por eso debemos cerrarle lo que se merece, el editor no va a coger a un mal autor por que un aficionado quiera cobrar, al contrario querra convertir en autor al aficionado. Es mejor ser aficionados aprendiendolo todo y siendo conscientes de la calidad que desprendes.
    (vomitado sin reflexionar, seguro que matizaría mucho de lo que digo jajajaja)
    Salud

    1. No me refiero a dibujar ni a escribir bien. Dibujar es como escribir en lo que yo expreso. A escribir nos enseñan en la escuela como una forma de expresar unas ideas y desarrollar la imaginación; no hablo de estilo ni de estructura, intención o personajes, etc. A dibujar, también nos enseñan con el mismo fin, sin meterme en si lo que tenemos delante está bien proporcionado o no, la elección del color es buena, etc. Pero si alguien dibuja mal puede decir que es cubista y quedarse tan ancho, y hasta lo mismo le compran un buen puñado de cuadros porque, aunque no sabe pintar un perro como Dios manda, sus garabatos son la caña. Escribir me parece un tanto más difícil que eso.

      Y cuando hablo de afición me refiero a hobby. Porque mucha gente puede pensar de uno que lo hace como una afición en el sentido de echar un ratito para ver qué sale. Mucha gente escribe de esta manera y luego da el salto a la publicación gracias a las facilidades que brinda internet y decide que “a lo mejor alguien me compra mi librito”. En mi reflexión, lo que vengo a decir es que esta libertad no es mala, pero esa saturación de “garabatos” perjudica a quienes no solamente se ponen “unas horitas a escribir para echar el rato” si no que dedican mucho más esfuerzo con el propósito de alcanzar un producto de calidad equiparable al que una editorial podría poner en el mercado.

      Tampoco digo que algo que vende más que otra cosa sea mejor. Chéjov vende poco. A parte de que el hombre está muerto y no puede salir de gira a promocionar sus obras (o eso creo), es posiblemente el creador de los mejores relatos modernos que se han escrito nunca.

      Otra cosa, tampoco considero que algo a lo que se ha dedicado más tiempo sea mejor que otra cosa a la que no (aunque suele suceder), pero es algo natural encontrarte en las mismas listas, por ejemplo de Amazon, libros con un acabado que bien podría ser profesional con obras bastante cutres (y no me refiero a la portada). Compiten en igualdad de condiciones y me parece que no es algo que beneficie a nadie, ni tan siquiera al que escribe por echar el rato.

      Y, es verdad, otra cosa es ser consecuente, y a eso me refería yo, con la calidad que uno pretende o con la calidad que uno alcanza o puede alcanzar y ser consecuente con ello. Pero, vamos, que, al final, la calidad destaca y encuentra su camino. Yo me consideraré siempre aprendiz, que no aficionado, en esto de la escritura. Comenzó como una afición pero ahora para mí es mucho más que eso, me convierta en escritor profesional en el futuro o no. Vamos, será por opiniones, ¿no? ¡Un abrazo!

  3. Yo pienso que lo mas importante a la hora de escribir, ha de ser el amor por los demás. El conseguir que la persona que hay al otro lado de nuestro texto se vaya con algo mas de lo que había venido antes de leerlo. Abrazo!

  4. Esto de escribir… Hay quien quiere hacer de ello una profesión convencido de que el éxito está emparentado con la calidad, lo cual no parece ser del todo cierto, aunque el veredicto del lector es inapelable: hay obras que entran en el mercado (sí en el mercado porque al final la obra literaria puesta en venta es un producto de mercado) que no aportan nada al género en el que se han producido (poemas cargados de tópicos y ayunos de profundidad y ritmo; novelas de dudosa coherencia, sin armazón estructural, lenguaje estereotipado y personajes planos y previsibles) que tienen una buena recepción y sus autores son escritores de pleno derecho. Pero el acto de escribir, profesional o diletante, es un proceso agónico de lucha con la realidad, el idioma, y sus representaciones, sensaciones o sentimientos, en el que la vida se la juega y siempre se deja algún jirón. Escribir no es una afición o hobby sino una necesidad; otra cosa es juntar letras, por muy respetable que eso sea. Saludos.

    1. Tienes toda la razón con eso de: “Hay quien quiere hacer de ello una profesión convencido de que el éxito está emparentado con la calidad”. Lo importante, creo, es que la gente lea, porque al final se acercarán a los autores de verdadera calidad, a los clásicos, y todo eso. Creo que en la lectura, como en la escritura, hay un aprendizaje y el ritmo es diferente para cada uno. Hay obras que a mí pueden parecerme malas pero que han animado a mucha gente a leer por primera vez un libro y decidir que quieren leer más cosas. Lo ideal sería que esos mismos decidieran seguir leyendo y madurando en su entendimiento y valoración de la literatura. La pena es que eso no suele suceder, que hay mucha gente que lee por modas y nunca llega a apreciar libros de alta calidad. Respecto a la necesidad o no de escribir, considero que has aportado un matiz muy interesante al tocho que solté. Muchas gracias por pasarte y comentar. Un abrazo.

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