Los trapos sucios (Mötley Crüe)

Intro_

El título original es The Dirt y se publicó en estados Unidos por parte de ReganBooks. La traducción es de Óscar Palmer Yáñez (2008) y el libro se publicó finalmente en octubre de 2011 en la editorial independiente Es Pop, once años después de que se publicara originalmente y tres años de que la traducción estuviera metida en un cajón. Es curioso lo de esta editorial porque su fundador es traductor. En las FAQ de su página nos indican que uno de los motivos para crear esta editorial era publicar títulos extranjeros (ensayos, biografía y ficción) “relacionados con la cultura pop” para ganarse la vida traduciéndolos y editándolos, porque una de las preguntas que me hice es cómo una editorial independiente no apoyaba a autores noveles. Resuelto el problema.

El _libro_

Los trapos sucios es el primer libro de la colección Es Pop Ensayo. Además de este libro tengo el quinto que ha aparecido, Fargo Rock City, que comencé pero no tiene sin duda la fuerza de este volumen con el que el otro muy poco tiene que ver (aunque tengo que darle otra oportunidad).

MotleyCrue

Imagen: Beanhammer

En realidad fue un regalo para mi hermano. Una de las cosas que me dijo cuando lo recibió es: “¡Pero si no me gustan los Mötley, joder!”. A mí tampoco. Si se lo compré fue porque nada más abrir el libro en la librería de turno y leer la primera página ya supe lo que iba encontrarme dentro: la descripción en viva persona de unos drogadictos, borrachos y puteros narcisistas pasados de vueltas que vivieron una vida desbarrada y que, a la postre, desvelan lo que es el oscuro mundo de la industria musical en general y lo que es el más oscuro mundo todavía de las bandas de rock en particular. Y todo esto sólo con una página leída. Bueno, y la contraportada, que es lo que en verdad me animó a regalárselo.

Cuando fui a Barcelona lo vi en la estantería del piso de arriba de la casa de mis padres. Lo cogí y me di cuenta de que entre las páginas seguía el tique de compra. La portada, al abrirla, crujió como un bebé reclamando atención. Aquella noche me lo llevé al comedor, empecé a leerlo, seguí leyéndolo en la cama, lo continué en días sucesivos y, finalmente (que no eventualmente), me lo traje a Málaga con su permiso (más o menos).

El libro cuenta las idas y venidas con el sexo, la droga, las fiestas, matrimonios con Playmates, divorcios y muertes, de los componentes del grupo mientras, entre tanto, tocan en una banda de rock que se caracterizó por unos conciertos desquiciantes y un modo de vida que no tenía ningún tipo de freno. Es un libro entretenido para acercarnos a los chalados que terminaron por formar el grupo que vendió una millonada de discos y que fueron la plantilla original de lo que se llamaría Glam Metal. Devoré las primeras páginas flipado gracias a unos adolescentes descarriados que llegaron a vivir casi en la indigencia mientras tocaban en locales de mala muerte. Esos inicios en boca de Nikki, Mick y Tommy son atractivos en su sinceridad (y hasta repugnancia). El todo conforma la mentalidad de estos tarados que lucharon por conseguir un sueño, lo alcanzaron y jamás cambiaron sus modos de vida (más o menos).

LTSpbFotografía de Es Pop Ediciones

Conforme avanzaba, y el libro se iba centrando en la vida privada de los componentes, más adultos y maduros, más allá de las experiencias como grupo de rock, perdí un poco de interés. Pero he de decir que continué leyendo porque el modo en que esta gentuza narra sus vivencias atrae por la fuerza y claridad con que las cuentan.

Podía haber sido la historia de Metallica, de Guns N’ Roses o de cualquiera de esos grupos metaleros y que surgieron en los ochenta. Yo comencé a escuchar a Mötley a raíz de la lectura del libro, pero a pesar de algunas canciones puntuales siguen sin gustarme y dudo que los escuche en el futuro; el libro, sin embargo, me lo he leído en unas tres semanas (con mis habituales lecturas intercaladas), lo cual no está nada mal.

Una de las canciones que sí me gustan, de uno de los álbums más desconocidos y metaleros del grupo en que el cantante Vince Neil fue sustituido por John Corabi.  Escrita por el propio Corabi y “dedicada” a su nauseabundo tío pederasta Jack.

Conclusión_

“La autobiografía más pervertida, sincera y divertida que se ha escrito jamás sobre un grupo de rock.”

Lo anterior es una crítica de El País. Y es lo que es: por encima de todo un libro divertido de un grupo de chalados que narran sus experiencias sin avergonzarse de nada. Aunque probablemente se habrán guardado alguna que otra barbaridad, no dejará insatisfecho a nadie que quiera husmear un poco en el mundillo del rock más insano. Me alegro de que esta gente de Es Pop estén haciendo una labor social tan necesitada en el mundo cultural importando libros que los carcas de las grandes editoriales no se atreverían en la vida a editar. En ese punto les doy un 10.

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Imagen: Ahd Photography

Formato_y_precio_

En cuanto al formato, el libro está muy cuidado. El que tengo entre manos es la edición de bolsillo e incluye fotografías de los componentes de Mötley Crüe (Nikki, Mick, Tommy y Vince) en blanco y negro en algunas de sus páginas. Sus 495 páginas me costaron todas juntas 19’95.

Lo_mejor_

La experiencia del grupo cuando se encuentran con Ozzy Ousbourne y, en concreto, el momento urinario de Nikki Sixx.

Lo_peor_

Se hace repetitivo conforme avanza y hacia el final los lamentos de estos niñatos grandes ricachones hastían un poco.

Nota_

Para mí, amante de la música metal, ha sido un libro muy entretenido. Lo recomendaría a todos aquellos que han querido alguna vez seguir a un grupo de rock y no han podido o no podrán jamás en su vida. Aunque no les guste Mötley Crüe.

 8/10

***

(Una nota aparte_ “Eventually”_)

La traducción (ya que hablamos de una editorial de traductores) es muy buena, pero he de decir que he tenido un rebote con el, al parecer, problemático “eventually”.

“Quedé tan cautivado por ella que, tras la gira, me apunté su número, le dejé un mensaje en el contestador y eventualmente volé hasta Tennessee para visitarla”.

Lo anterior es un ejemplo. Pero hay unos cuantos más a lo largo de todo el libro. Al principio me topé con algún eventualmente extraño sin darme cuenta de lo que pasaba. En el contexto de la frase no cuajaba. Conforme continuaba leyendo y volví a toparme con ese eventualmente que me chocaba, no pude más. Tuve que levantar la cabeza y consultar con mi pareja que, a pesar de no ser traductora, tiene sus buenos conocimientos de inglés y además del idioma patrio porque es periodista y el lenguaje es su herramienta de trabajo. Me comentó algunas cosas que luego corroboró en algunas páginas de internet. Eventually en todos los casos en que los leí debería haberse traducido por “finalmente” al igual que se hace con finally, aunque tengan matices distintos en los que no voy a ahondar porque no es el lugar ni el momento. No sé si en el mundo de la traducción habrá eventualistas y finalistas que saquen sus pancartas a la calle, debatan en foros superexclusivos y tal (y yo no voy a meterme en ese mundo tan oscuro y chungo), pero, eso sí: en el contexto de una frase si algo suena mal o está mal escrito, no hay mucho más que decir. Lo está y punto.

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2 comentarios en “Los trapos sucios (Mötley Crüe)

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